Esta entrada iba a comenzar de otra manera, pero mi reciente experiencia con el equipo de soporte de BlackBox - Nanocom, me ha hecho reflexionar sobre algo que no siempre se valora adecuadamente.
Nanocom: un soporte técnico de por vida.
Conviene recordar que al comprar un Nanocom se tiene acceso, a parte de a su garantía legal, a un servicio de asistencia y atención al usuario que es prácticamente de por vida, a través de redes sociales, mail, y sobretodo su foro para usuarios registrados. Cualquier circunstancia que te aparezca, la expones, y en 24h te han ofrecido soluciones o sugerencias para solventar la duda, el problema, o de lo que se trate, tanto de uso de sus aplicaciones, como la solución mediante dichas aplicaciones a problemas que te puedan surgir en el vehículo. Es decir, en cualquier vicisitud en la que se vean envueltos algunos de sus productos, ofrecerán su ayuda y experiencia si se les pide. El foro es inglés, pero hoy en día, con ayuda de la IA, la lengua ha dejado de ser un problema, así que os animo a usarlo sin complejos.
A mí, personalmente, me costó encontrar tarjetas SD como las que requiere la aplicación CAN BUS, que son tan extremadamente sencillas, que a día de hoy ya no se encuentran en comercios físicos, dado que la electrónica ha evolucionado y ahora lo normal es que sean mucho más rápidas y de alta capacidad. Hablamos sobre esto en el foro de BlackBox, con Alex, el técnico que normalmente da respuesta a los usuarios, y me dijo que hablaría con alguien de administración por si se me podía hacer llegar alguna SD.
Yo resolví el problema con una tarjeta que encontré en una cámara de aquellas primeras digitales, y me olvidé del asunto, pero un mes después me encuentro en el buzón para mi sorpresa, un sobre que viene de Chipre (Cyprus), con dos tarjetas dentro.
Dejo aquí el enlace de la tarjeta en Amazon, por si alguien está interesado en la misma.
Y como es de bien nacidos ser agradecidos, mi agradecimiento desde aquí a Alex y a todo el Staff de Nanocom - BlackBox además de por las tarjetas, por la ayuda y la paciencia.
¿Qué es CAN BUS?
El CAN Bus, o Controller Area Network, es un protocolo de comunicación en serie desarrollado por Robert Bosch en 1983 para conectar múltiples Unidades de Control Electrónico (ECU) en vehículos, reduciendo drásticamente el cableado necesario. Presentado en 1986 en el Congreso SAE de Detroit, revolucionó la automoción al permitir la multiplexación de datos en un bus robusto y resistente a interferencias, priorizando mensajes críticos para la seguridad.
El primer vehículo de producción en implementarlo fue el Mercedes-Benz Clase S W140 en 1991, que incorporó 5 nodos CAN para gestionar sistemas avanzados. Esto ahorró peso, costes y mejoró el diagnóstico vía OBD, convirtiéndose en estándar ISO 11898 en 1993.
En Land Rover, la adopción temprana se dio en modelos como el Discovery 3 (L319) desde 2005 y Range Rover Sport (L320) de 2005, marcando la transición a redes CAN completas.
Por eso CAN BUS es otra historia, mucho más compleja. La información se ha multiplicado, el L319 coche puede albergar entre 16 y 25 CPUs, dependiendo de equipamiento, con bastante más capacidad de recogida de datos que las del "joven" P38. Todas las centralitas llevan gravado el VIN, y no se pueden substituir alegremente, ya que el vehículo puede que incluso no funcione.
El Nanocom en el Disco3
Cuando inicias la aplicación correspondiente a CAN BUS, lo primero que hace es reconocer el VIN. En mi caso, es la aplicación CAN BUS para el DISCOVERY 3 (L319). Si encuentra un VIN de un vehículo que no se corresponda con este modelo, como por ejemplo, un Range Rover Sport, dirá que no tienes licencia para ese modelo.
Sospecho, porqué no me he visto en el lance, que si quisiera usar mi Nanocom en otro DISCOVERY 3 que no fuera el mío, debería primero borrar la cache a través de la herramienta de VIN del Nanocom.
Aplicaciones
Crear y guardar el archivo CCF: Creo que es muy importante tenerlo y conservarlo en lugar seguro. Es el Car Configuration File, donde se encuentra activado o desactivado cada opción de configuración que llevara tu vehículo.
Si fuera necesario, también a través del programador on line de Genesis, de Blackbox, puedes realizar cambios que permitan un buen funcionamiento del vehículo después. Por ejemplo, si quieres anular la suspensión neumática y poner una convencional, o activar los puertos eléctricos para remolques si instalas el enganche con posterioridad, etc.
Acceso y listado a toda la información de las centralitas: con sus números de hardware y software. Permite saber si llevas la última versión de software en cada una, y de no ser así, actualizarlas mediante la página de Genesis, donde a partir de la información extraida, verás si hay disponible alguna actualización.
Grabar una llave nueva o reaprender una "olvidada": una de las funcionalidades más útiles, y solo por eso ya ha valido la pena adquirir la licencia para el Discovery 3. Lo he explicado en esta entrada.
Toma de datos: opción siempre interesante, aunque no al alcance de cualquiera el interpretar los resultados. Las tomas de datos, cuando se quieren grabar en la SD, tienen un tiempo cerrado, unos 5 minutos, al finalizar los cuales, la grabación se detiene y el archivo se guarda, sin perjuicio de que lo detengas tú cuando creas conveniente tocando el simbolito del disco.
El detalle...
El cuadro de instrumentos es el centro neurálgico de todo lo que pasa en el coche, y no la BECM, como era en el P38... y esto, no es solo en el Discovery 3, también es así en los RR Sport, los L322, Disco4, etc. Por el cuadro pasa toda la información y se verifica. Por tanto, si el cuadro no va bien, seguramente fallen muchas cosas en el coche. Así, de pronto, se me ocurre que, un modo de cuidarlo, aquí en nuestra querida península, es poner un parasol cuando dejemos el coche al sol en verano.
En conclusión:
Más información se traduce en más control, pero saber interpretar esa información es crucial, porqué si no es como no tenerla. A nivel de usuario amateur, como soy yo y muchos de los que nos hemos hecho con un Nanocom, no cambian muchas cosas en el día a día, es más, personalmente, jamás llegaré a entender como sí haría un profesional la ingente cantidad de datos e información que te puede proporcionar, pero creo que, aun cuando uno no pueda solucionar los problemas, llegar al taller con datos, es mejor que llegar con las manos vacías.