sábado, 6 de octubre de 2018

Cambio de cerradura de la puerta del conductor.

Por lo mucho que he leído en los foros, uno de los problemas recurrentes en el Range Rover P38 es el del cierre centralizado. Al parecer, los micro-interruptores que montan las cerraduras para su accionamiento sucumben con el paso del tiempo.

En mi caso, al utilizar una llave sin mando para abrir y cerrar el coche siempre, tardé en darme cuenta, ya que las otras cerraduras respondían a la perfección, y el problema vino cuando conseguí reparar uno de los dos mandos, con el que, una vez programado, cerraba todas las puertas excepto la del conductor.

Para cambiar la cerradura se necesita destapizar la puerta por dentro, como vimos en este post.

A parte de las herramientas que usamos para ello, hace falta una llave Torx, una linterna, y un destornillador plano y unos alicates pueden ser de utilidad.

En el libro de taller se describe la operación en las páginas 935 y 936, pero lo hace de modo confuso y al menos yo, no he sido capaz de sacarla como proponen ellos.

Y un consejo, NUNCA EMPRENDAIS UNA REPARACIÓN QUE IMPLIQUE DESCONECTAR NADA EN ESTOS COCHES SIN DESCONECTAR LA BATERÍA. Sobretodo si afecta a su seguridad, como cerraduras, bombines, etc... porqué te puede pasar como a mí, que doña BECM se ponga quisquillosa porqué piense que están robando el vehículo y se bloquee en MODO ALARMA, y ya solo te saque de ahí San Oscar de Tombuctú 4X4. Pero eso, ya os lo contaré en otro post. ;)

También dar las gracias a Toni (Tonino) que me mandó la cerradura, a Fermín, por aconsejarme sacar la maneta, y a todos los otros por los ánimos, la ayuda, y las risas.

Una vez destapizada la puerta y apartada la lámina aislante convenientemente y con la ventana completamente subida, yo he seguido estos pasos:



1) Soltar la varilla del tirador de apertura exterior de la puerta.

La varilla, en su extremo de la cerradura, va asegurada por un capuchón de plástico que se libera, mirándola desde el interior de puerta, haciéndolo girar hacia la izquierda, en sentido contrario a las agujas del reloj. Sale suave, así que si se ha de forzar, no se está haciendo bien y se partirá, y conviene que eso no pase.



A partir de aquí, y para maniobrar mejor y tener mayor movilidad, he quitado los tres tornillos que sujetan la cerradura a la puerta y he sacado el capuchón de plástico del seguro de la puerta, que sale a rosca.



2) Soltar el cable del mando de apertura de la puerta desde dentro.

Con la movilidad que me da el haber soltado la cerradura de los tres tornillos, puedo sacar hacia afuera la cerradura lo suficiente para desenganchar el cable de su alojamiento y poder jugar para soltar el extremo que va engarzado en la pieza de nailon blanco y que no se ve en ésta, pero se ve en la siguiente foto de la cerradura una vez desmontada.




A partir de aquí he tenido que dejar de seguir el libro de taller, porqué al menos como yo lo interpreto, me resultaba imposible manipular ni maniobrar las varillas que quedaban, la del tirador exterior y la del seguro.

3) Soltar la varilla del bombín de apertura de la puerta.

Para ello, he desmontado parcialmente la maneta exterior, tal y como dice el manual, retirando el único tornillo que posee desde el marco interior de la puerta (se puede ver en la foto de los tornillos de la cerradura) Una vez retirado, se desplaza la maneta hacia adelante (retrovisor) y se puede levantar de cerradura y vemos la varilla con acabado en punta aprisionada por un circlip.






4) Una vez liberada la varilla del bombín de la maneta exterior, maniobrando con algo de pericia y no sin dificultad, he ido sacando la cerradura sin soltar de ésta las varillas del seguro de la puerta ni la del tirador.

Una vez he tenido la cerradura fuera, las he desmontado y montado en la cerradura nueva tal y cómo estaban en la vieja y sobretodo con el clip de plástico que asegura la del tirador de la maneta.

Cuando se ha hecho una vez, ya parece menos complicado, pero la verdad es que me llegué a agobiar bastante cuando vi que no podía sacar las varillas del seguro y del bombín, que una impedía sacar la otra y no entendía cómo podía ser, por eso espero que si alguien se encuentra de nuevo con esta situación, estos detalles le puedan servir.

Hasta la próxima.